EL PRECIO DE LA PAZ
Perdí de tu mirada, la paz,
y perdí la paz de mis entrañas.
Gané la paz, y sacrifiqué la guerra;
gané la guerra, y sacrifiqué la paz.
Perdí de tu mirada, la paz,
y perdí la paz de la tierra…
En esta vida de un mundo fugaz,
gané la paz, y entonces… olvidé la guerra.
Ricardo Ricardez
2006
MUJER, POR QUÉ ESE LLANTO
Mujer, por qué te jactas de tu belleza, si la belleza visible no perdura.
Mujer, por qué ese llanto. Mujer, por qué lloras, y haces llorar, y al final ambos pierden.
Mujer, por qué te haces rival del hombre, si cuando nos halle la muerte no habrá mujer ni hombre.
Mujer, por qué ese enojo hacia lo divino. Por qué esa competencia para ser como el hombre, y en esa hórrida lucha, te olvidas que eres mujer.
Mujer, por qué ese llanto. Mujer, por qué lloras, y haces llorar, y al final… ambos pierden.
Ricardo Ricardez
2007
NOS HALLARÁ LA MUERTE
Nos hallará la muerte… más allá de la avenida, detrás la ventana. Del pico de un ave brotará la muerte, nuestra muerte, y con un poco de suerte, nos dejará llegar a viejos. Nos hallará la muerte… detrás de las estatuas de las iglesias, en el canto de un rezo. Este fin de semana nos podría hallar la muerte.
Nos hallará dormidos, nos hallará despiertos. El año que viene, podría llegar la muerte; y con un poco de suerte, nos dejará llegar a viejos. El año que se fue no llegó la muerte; mientras pasa este día, o quizás mañana… pero nos hallará la muerte. Nos hallará sentados en la arena, escribiendo no sé qué con mucha pena; nos hallará la muerte. Una tarde llegará la muerte, una noche nos atará la muerte, y con un poco de suerte, nos dejará llegar a viejos.
Las hojas de mi escritorio añejo, serán testigos, cuando la muerte salga de su nido nomás para llevarme. Podríamos pasar toda una vida enojados, agobiados, egocéntricos; pero sobre todas las cosas… nos hallará la muerte.
Ricardo Ricardez 2007